¿Les conté que mi mamá me pisó? ese es el primer percance y fue hace dos días; eso sí, debo reconocer que en parte fue culpa mía porque me me puse a molestarla cuando estaba todo oscuro y claro, pasó lo que pasó porque ella no ve de noche como yo. Resulta que estábamos en su pieza leyendo (ella leía y yo dormía arriba de su guata) cuando de repente miró la hora y de un saltó se levantó diciendo “la abuela va a llegar y va a encontrar todo oscuro, vamos a prender luces”, y partió escalera abajo tanteando los peldaños uno por uno para ir a encender la luz de la entrada. Yo me puse a saltar entre sus piernas y a esconderme en los rincones para sorprenderla, en una de esas me acosté en uno de los peldaños para asustarla cuando pasara por ahí, pero en vez de asustarla lo único que logré fue un pisotón en mi guata ¡mal negocio! En todo caso, por suerte fue despacio porque la Conqui al tiro se dio cuenta que estaba pisando algo que no era la escalera y sacó el pie rapidísimo ¡no sé cuál de ...
(Diario de una gata)