Como buena historia, debería empezar por contar mi nacimiento, pero cualquier cosa que diga sería inventada: no recuerdo nada de eso. Para mí todo empezó el 20 de septiembre del 2011 cuando conocí a la Conqui . Yo era chica, bien poquita cosa, debo haber tenido unos 4 meses; recuerdo que era un día húmedo, lluvioso, típico día sureño dónde lo único que quieres es dormir acurrucada junto a un buen fuego… Cuando ella llegó al restaurant dónde trabajaba yo estaba muerta de hambre escarbando la basura y en vez de retarme y echarme a patadas, se puso a escarbar la basura buscando algo para darme de comer, pero los perros que habían pasado antes que yo no dejaron nada, sólo un despelote de bolsas rotas y comida desperdigada por todas partes. Yo la miraba de lejos, no me fiaba de ella, en cualquier momento me podía llegar una patada o algo parecido. Ví como se levantaba y entraba al boliche, al poco rato salió con una empanada que cortó en pedacitos y yo me devoré feliz. Pasaron las horas...
(Diario de una gata)