Hoy han pasado hartas cosas; primero, los tres nos despertamos cómo a las 05:00 de la mañana de un salto porque un grupo de personas en la calle se puso a gritar como si estuvieran peleando, y dieron vuelta el tarro de basura; cuando ya nos volvimos a dormir, no pasó ni media hora que el Manchi se puso a lesear y molestar tanto, que la Conqui se lo puso debajo del brazo y para afuera el tarado. Ahí pudimos dormir tranquilas casi hasta las ocho que a mi me dio hambre y tuve que despertar a la Conqui para que me diera desayuno. Aunque de mala gana, se levantó. En premio, al poco rato de salir al jardín, pillé un pajarito y se lo llevé de regalo, pero algo tiene mal en su cabeza porque no logro que le gusten y lo único que sabe decir es “pobre pajarito, adentro de la casa no” y bla bla bla. Aunque creo que lo hace para disimular y sí le gustan porque hoy, cuando dejé el pajarito en el suelo un rato para acicalar mi cola, no pasaron ni 2 minutos y ya había desaparecido… ¡me tinca que ...
(Diario de una gata)