¡Anoche me pisaron la cola! ¡y me dolió harto! La Conqui que fue la culpable. Ella estaba lavando los platos y yo me senté a su lado esperando que terminara para ver si me caía algún crunchi crunchi extra, y mi cola estaba ordenadamente estirada al lado de sus pies así que cuando ella terminó de lavar y quiso ir a apagar el computador se tropezó con mi cola ¡y me la pisó! yo no pude evitar soltar un “MIAAAUU” bien fuerte, y más fuerte fue el segundo cuando vi la cara de espanto de ella y caché que podía sacar ganancias del incidente: dicho y hecho, la tuve de trapero el resto de la noche y aproveché de hacerme la mártir con el Manchi ¿cómo lo hice? fácil, me escondí detrás del sillón, le tiré un par de zarpazos sin que la Conqui me viera , salí de mi escondite para ponerme en algún lugar que ella me viera y claro, el Manchi llegó a los dos segundos a devolverme el ataque, pero yo me quedé quieta agazapada como si tuviera susto y, obviamente, la Conqui que estaba con remordimiento de c...
(Diario de una gata)