Los gatitos movemos la cola por muchas razones, una de ellas (y la que más intriga a mi abuela) es porque tenemos algún conflicto interno que no logramos resolver y eso nos enoja con nosotros mismos y nos pone ansiosos, y mientras más ansiosos nos sentimos más rápido y más fuerte movemos la colita. Por ejemplo, yo puedo tener ganas de salir al jardín así que le maullo a la Conqui para que me abra la puerta, pero cuando lo hace me doy cuenta que afuera hace frío y llueve y me frustro de no poder salir porque prefiero estar calentita adentro de la casa, pero también sigo con ganas de querer salir y entonces empiezo a mover mi colita ansiosa por querer hacer algo que no quiero hacer por las consecuencias que me traerá (mojarme y pasar frío en este caso). Otro ejemplo: estoy adentro de la casa y por la ventana veo un pajarito en el jardín y me dan ganas de salir a cazarlo, pero sé que mi mamá y mi abuela me están viendo y me van a retar si lo hago, así que no salgo a pesar de mis ganas y ...
(Diario de una gata)