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Las razas

¿Les conté que en mi barrio nuevo hay hartos perros? ¡y todos distintos! lo único que tienen en común son las cuatro patas y que hacen guau guau, aunque algunos ladran con voz de pito y otros son bien roncos. Aunque todavía no converso de cerca con ninguno de ellos, ya tengo a varios identificados con sus diferentes formas y colores; además, cuando mi abuela me ve en la terraza mirándolos, me dice como se llaman y me empieza a contar sus vidas. Por ejemplo, en la casa de al lado viven dos perritos que se llaman Ramsey y Wolf. Ramsey es una cosa chica de pelos largos que parece trapero despeinado; se la pasa metiendo ruido cada vez que se asoma al balcón de su casa, y cuando me ve ladra más fuerte aún ¿pensará que soy sorda? Yo creo que ladra y ladra como desaforado para llamar la atención, porque es tan chico que si no mete ruido nadie lo ve. Según mi abuela que sabe harto de perritos, Ramsey es lo que llaman yorkshire, lo que me parece un nombre muy largo para alguien tan chico. Wolf ...

Entre broma y broma...

Parece que mi abuela anda un poco celosa de la Conqui  porque estos últimos días le ha dado por ponerse a maullar cada vez que se da cuenta que estoy con mi mamá. La primera vez que lo hizo, ingenuamente, pensé que estaba escuchando a un gatito de verdad, y partí corriendo a ver dónde estaba, pero lo que encontré no fue un gatito, si no que una vieja toda arrugada con ataque de risa por haberme tomado el pelo y haber logrado que dejara a mi mamá por ir a ver quién estaba maullando… Eso no se hace, vieja mala. Yo creo que lo por celos, porque está molesta que en las mañanas yo no baje a desayunar con ella si no que prefiero esperar a que la Conqui se levante, y recién ahí bajo con ella a la cocina.  ¿Qué puedo hacer? a mi me gustan los crunchi crunchi que me da mi mamá, y si no es ella quién los pone en mi platito, no valen. De acuerdo que mi abuela se levanta antes, hace cosas entretenidas y está pendiente que yo no vaya a pasar hambre, pero la Conqui es mi mamá y se preocupa ...

Domingo domingo

Hoy con la Conqui decidimos hacer “domingo domingo” y hemos flojeado todo el día. ¿Que no es domingo y hoy es viernes? no importa, lo de “domingo domingo” se puede hacer cualquier día de semana, sólo hace falta tener las ganas y el tiempo para hacerlo, y es por el factor tiempo que normalmente se hace los domingos o cualquier otro día que sea feriado y las probabilidades de recibir visitas o tener que salir a la calle por cualquier motivo sean bajas. El “domingo domingo” es un invento de mi mamá que ha sido adoptado por diferentes personas que han sabido apreciar el simple concepto de no hacer nada. Si los domingos uno hace poco ¡imaginen lo que hace un domingo domingo! nada… ¡ni siquiera bañarse! Lo único que hemos hecho hoy fue prepararle almuerzo a mi abuela y hacer la cama, y eso fue a la rápida, más que nada una estirada de colcha para disimular las sábanas arrugadas y listo ¿Vestirse? la Conqui no se bañó, se sacó el pijama, se puso un buzo, se lavó los dientes y la cara y ¡lis...

Las cosas claras

En vez de escribir como todos los días, hoy me puse a pensar en las reglas, esas cosas que sirven para ordenar la convivencia entre los seres vivos (al menos en teoría), y luego de darle vueltas y vueltas, llegar a un par de conclusiones y querer dejarlas por escrito, me puse a jugar con un programa que tiene la Conqui en su computador que se llama Pixelmator  y se me pasó la tarde haciendo pruebas y más pruebas para lograr que me quedaran bonitas. ¿La verdad? no quedaron como me habría gustado, pero ya voy a aprender a usarlo bien muy bien ¡ya verán! Me gustó eso de las reglas y que formen un reglamento. Más me gustó la definición que encontré en el diccionario y que dice: “reglamento. Colección ordenada de reglas o preceptos, que por la autoridad competente se da para la ejecución de una ley o para el régimen de una corporación, una dependencia o un servicio.” Yo no soy una corporación o una dependencia, pero sí podría decirse que tengo “servicio” a mis órdenes y deben ten...

Día de trabajo

Hoy estoy muy cansada porque me han hecho trabajar todo el día entre mi abuela y la Conqui. Primero fue mi mamá que en la mañana decretó dar vuelta los muebles de su pieza, y ahí me tuvo la tontorrona ayudándola: mientras ella daba vuelta la cama, la mesa, el librero y todos los otros cachivaches de un lado a otro, yo me metía detrás de los muebles oliendo todo y revisando que nada quedara fuera de lugar. Ella, en vez de agradecer mi ayuda, no hizo más que decir “Melí sal de ahí”, “Melí no te metas acá” y dale con tirarme la cama o la mesa encima. Por suerte yo soy más rápida que ella y alcancé casi siempre a escapar, menos cuando ella estaba con unos libros en las manos y yo pasé entre su piernas y ella tropezó y se le cayeron los libros y uno me pegó en la cabeza (por suerte fue despacio).  Cada vez que la Conqui levantaba la cabeza, me miraba con cara de “¿qué haces oliendo todo?” pero yo estaba muy ocupada haciendo mi trabajo así que no le respondí nada, es tan difícil hacerl...

Las gatitas también sabemos hacer bromas

En el jardín de mi abuela hay muchas plantitas, y entre ellas hay varias que pretenden ser árboles pero en chiquitito y con unos troncos flacos que, por más empeño que pongo para subirme en ellos, lo único que logro es quebrar sus ramitas; y no es que yo esté gordita –según mi mamá estoy más delgada– si no que son muy chicos para mi… ¿lo más fome? además de quedarme con las ganas de escalar, la Conqui me reta cada vez que me ve tratando de trepar en alguno de ellos y altiro empieza con sus “Melí, deja el pobre arbusto tranquilo” o “sal de ahí que estás aplastando las plantitas”, y puras tonteras de esa tipo que lo único que hacen es coartar mi libertad… “Coartar mi libertad”, que linda salió esa última frase ¿verdad que sí?, cualquiera diría que soy una gatita culta pero la verdad es que la escuché en la televisión mientras mi abuela miraba las noticias, y me encantó como sonaba y me dije a mi misma “mi misma, en tu próximo post vas a usar esa frase mira que al tiro vas a subir de pe...

"Razones de fuerza mayor"

Ayer domingo no pude escribir porque me tuvieron de enfermera todo el día ¡una lata! por suerte hoy la Conqui amaneció mucho mejor y no tuve que cuidarla y pude hacer mi vida de siempre: cazar musarañas, perseguir lagartijas, esconderme en los rincones para asustar a mi abuela y las típicas cosas que hacemos las gatitas lindas. Lo de tener que estar de enfermera fue porque a mi mamá le vino un dolor de cabeza grande tan grande que la pobre andaba dando pena por los rincones, así que su mamá (que es mi abuela, obvio) le dijo que se fuera a acostar y yo, que tengo un corazón de oro, me fui a acostar con ella para que no estuviera solita y dormitamos toda la tarde. Entre sueño y sueño, yo me acordé de mi diario y que me había comprometido a escribir todos los días, pero no quise prender el computador  y molestar a mi mamá porque era tanto su dolor de cabeza que incluso la luz le molestaba; espero que no me miren feo por haberme capeado la columna de ayer sin avisar, pero como dice l...