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Huelga o rebeldía

El 1 de enero decidí empezar este blog y me comprometí a escribir todos los días algo; en la medida de lo posible he mantenido esa promesa pero ¿saben qué? por cumplir con lo prometido siento que hay días en que me pongo muy fome porque no todos los días tengo las mismas ganas de escribir, y eso se nota. No sé ustedes, pero yo creo que no hay peor castigo para un lector que leer a una gata aburrida que teclea una letra junto a la otra por el mero hecho de que debe hacerlo aunque no tenga las ganas ni el ánimo ¿El tema? el tema es lo de menos porque si se tienen las ganas y el ánimo siempre se podrá hacer una buena historia, así sea la de una hormiga caminando con una miguita de pan sobre su espalda, y si no que le pregunten a ese griego llamado Esopo que hasta el día de hoy es famoso por su fábula dónde la hormiga trabajadora dialoga con una cigarra ociosa ¿qué por qué les cuento esto? porque hoy no tengo ganas de escribir, porque de un tiempo a esta parte es un parto pedirle a mi mamá que me preste su computador cuando lo que de verdad quiero hacer es jugar con ella y regalonear. Sé que hay un par de niñitas, especialmente una, que todas las noches esperan que yo suba mi columna para leerla e irse a dormir, y si la he seguido escribiendo ha sido por ellas porque no cualquier gata tiene un fan club (aunque sea de sólo 2 proyectos de humanas). El punto es: si escribo por cumplir, ellas se dan cuenta y me retan por fome, y si no escribo ellas se quedan esperando y me retan por floja ¿se dan cuenta de mi drama? haga lo que haga me llega reto sí o sí. Es lo mismo que pasa con los pacos en las protestas según mi mamá: si le pegan a los encapuchados de las marchas los retan por “uso excesivo de la fuerza”, y si no les pegan los retan por ser “demasiados permisivos”. Es difícil darle en el gusto a todos los humanos, los gatitos somos mucho más simples, sólo necesitamos un lugar calentito para dormir, un poco de comida, mucho amor y con eso ya somos felices todo el día ¿el resto? “peanuts”, como dice mi mamá cuando algo no importa.

Como sea: desde hoy dejaré de escribir obligadamente de lunes a sábado y lo haré sólo cuando tenga ganas. Y al que le gusta le gusta y al que no, se aguanta. Resumiendo: me declaro en huelga indefinida o, mejor aún, en rebeldía ¿será que entré en la edad del pavo? esperemos a ver si maduro… algún día.

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